miércoles, 12 de noviembre de 2008

Rolando

Es el nombre de mi papá...
Escrito el lunes 10 de noviembre del 2008

Cuando uno es pequeño aprende a asociar imágenes con los códigos fonéticos y gráficos que aprendemos poco a poco. Es así que ahora cuando escuchamos ÁRBOL sabemos que es una webada muy alta que está viva, pero no mueve nada de nada, no tiene conciencia, pero es un ser vivo a fin de cuentas y es lo que nos mantiene respirando aire limpio. Cuando escuchamos SILLA sabemos lo que es sin que nos tengan que mostrar un ejemplo. Cuando escuchamos CASA lo mismo, con CAMA, CAÑO, PARQUE, FLOR, ZAPATO, POLO, CAMISA, VIEJO, TÍA, CHUQUIS, etc.
Cuando somos pequeños las primeras palabras que aprendemos son para poder designar lo que hemos aprendido a identificar antes que alguien nos diga nada: MAMÁ y PAPÁ. Obviamente sabes quién es tu madre y quién es tu padre, pero no es hasta que aprendes a decir las benditas palabritas que saben a cuál estás llamando en un momento preciso. Todo un proceso, eh?

Hoy día estaba a punto de prender la radio de la sala de estar y mi vista cayó en una bolsita de papel blanca al costado. En lugar de prender la radio cogí la bolsa y encontré en ella unos cuantos recuerdos de la misa del mes de mi papá. Hasta ahí todo bien. Los conté y me quedé con uno, lo saqué y me puse a ver el San Francisco que está impreso, muy lindo, sonreí al recordar que en esos últimos meses me había enterado que él era el Santo de los biólogos y por lo tanto mi papá era devoto (bueno... si es que se le puede decir devoto). Le di la vuelta al recuerdo y leí la oración que yo misma había traducido del italiano al español para poder ponerla en los recuerdos. Al final está escrito el nombre de mi papá con las dos fechas obligatorias inmediatamente después.

El nombre de mi papá...

Saben que me pasó? 9 meses después me puse a llorar como no lloré antes y sin radio escuché enterita una canción.



Esta canción es... como lo puedo decir. Esta bendita canción es LA canción, es la que hace que lo que me queda de fortaleza se me vaya al carajo, así de fácil, a pesar de que ya estamos noviembre.

Mi papá era lo más importante de mi vida, era lo que me mantenía cuerda y... y... era el que me animaba a seguir adelante. El verlo feliz era lo mejor, porque con esa expresión suya de chino feliz con mezcla de gran pensador y filósofo incurable con la voz tan medida y tan... tan de padre.

Papá. Bendita palabrita. Puede que de no haber adoptado el español sea father o père o quièn sabe, pero la imagen de a quién yo llamo papá... esa no me la quita nadie.

Disfruten la canción en calma, silencio, tranquilidad y sientan el ukelele (o como se escriba, ok?). Les aseguro que les hará sonreír, porque a pesar de hacerme llorar sonrío con la canción. Inevitable.

5 comentarios:

Fiore dijo...

Esa canción me hace pasita el corazón, mas ahora que tu cuentas sobre tu papi...buuuuu
que bonito que pudiste gozar a tu papa y hacerle reir muchas veces, eso es lo mas importante, la inmortalidad que tiene tu papi en tu corazón

bsos!

Soldadito Anónimo dijo...

Recordar es bueno, lo malo es vivir siempre en los recuerdos.

Un Saludote!

Frankie dijo...

Las canciones y los olores son las cosas que más nos ayudan a traer los recuerdos de vuelta.

Vamos a escuchar la canción =)

Maria Vanessa dijo...

Tan bonita cancion, tan bonitos recuerdos.

Y si, me dio nostalgia, pero yo tambien sonrei al escuchar la cancion :)
Besos!

Fiore dijo...

Mili Mili, gracias por las buenas vibras y oraciones para mi abuelito, aún está en "observación" pero tengo fe que estará mejor

bsos!